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¿Sabes ese asiento súper cómodo que nos recuerda a la infancia? Esas tardes tumbados sobre él leyendo un libro o jugando a la consola. Pero, en realidad, este asiento está hecho para todo el mundo. Y te garantizamos que, una vez que lo pruebas, ya no puedes vivir sin él.
Es cierto que los pufs son muy prácticos. Tanto si buscas un asiento adicional como un apoyo para estirar las piernas, Drawer te ofrece una amplia gama de pufs de diseño en stock y de todos los estilos.
Hoy en día, el puf ya no se parece en nada a esa imagen un poco kitsch que solemos guardar de los que había en casa de la abuela: ahora es de diseño, práctico y siempre está de tendencia.
La forma redonda es la más tradicional, pero en Drawer no por ello deja de ser de diseño, ya que los pufs redondos destacan por sus acabados y materiales.
Si buscas un puf todavía más original, no te muevas, porque también lo tenemos. Disponemos de modelos cuadrados y rectangulares que, además de romper con los códigos del puf tradicional, pueden acoger a más de un trasero.
Y si no le tienes miedo a la originalidad, también podemos ofrecerte formas muy actuales y de tendencia, como pufs con formas orgánicas, de pera o incluso de seta.
Así que, ya sea redondo, cuadrado, rectangular o con forma de pera, ¡el puf se presenta en infinitas versiones en Drawer!
También hay que destacar que, al igual que sus compañeros el sofá y el sillón, el puf de diseño está disponible tanto con patas, generalmente de madera o metal, como sin ellas.
Aunque el puf suele ser un mueble pequeño, eso no significa que la elección de su estilo no sea importante. Los pufs Drawer están disponibles en numerosos colores y materiales para adaptarse siempre a lo que necesitas.
Cada material refleja una personalidad y un estilo diferente entre los que te proponemos en Drawer.
En primer lugar, tenemos el estilo acogedor y zen: el bohemio. Habitualmente, los pufs de estilo bohemio están tapizados en tejido de borreguito, conocido por ser extremadamente cómodo, y en fibras naturales como la lana.
También está el estilo vintage, que, a pesar de los años, sigue siendo atemporal. Nos encanta por sus formas poco comunes y fácilmente reconocibles. También destacan materiales como la polipiel o el terciopelo. Podríamos definir este estilo como el equilibrio perfecto entre lo kitsch y la elegancia.
También disponemos de pufs de estilo contemporáneo. Moderno, elegante y singular son los adjetivos que mejor lo describen. Solo en un puf contemporáneo podrás encontrar las formas más originales, como los modelos con forma de pera. En cuanto a los materiales, este estilo no se limita a unos pocos acabados: puede utilizar tejido chenilla, borreguito, terciopelo o fibras naturales.
Y, por último, tenemos los pufs de estilo escandinavo, reconocibles entre mil por sus formas redondeadas y sus originales patas de madera o metal. Símbolo de sobriedad y elegancia, con ellos es imposible cometer un error decorativo.
La ventaja del puf es que, al ser generalmente de pequeño tamaño, puede colocarse prácticamente en cualquier rincón de la casa. Puede convertirse en el verdadero protagonista de una estancia o pasar desapercibido como asiento auxiliar.
Puedes colocar un puf en el salón como asiento adicional. También puede utilizarse como reposapiés para relajarte viendo Netflix o como asiento extra cuando recibes visitas.
Bueno… salvo el repartidor. A no ser que ya sea amigo tuyo, mejor no le invites a entrar solo para que pruebe el puf: probablemente no lo entendería. 😉
Un puf también puede colocarse en un dormitorio. A los pies de la cama, en un rincón si no quieres sentarte directamente sobre ella o como asiento si tienes un tocador, por ejemplo.
Puedes poner uno tanto en tu dormitorio como en el de los más pequeños de la casa, para que disfruten de sus momentos de calma con la máxima comodidad.
Si tienes un rincón de lectura, un despacho o incluso una sala de juegos, añadir un puf también es más que recomendable para regalarte auténticos momentos de descanso.